Habilidad No. 3 de la Inteligencia Emocional
Feb 19, 2025
¡HOLA! Bienvenido a Miércoles de Liderazgo. Te ofrezco ideas para fortalecer tu liderazgo dondequiera que lo ejerzas. Te saluda Alfredo Esponda. Gracias por estar aquí.
Por si eres primerizo en este blog déjame explicarte que estamos interesados en que tú desarrolles habilidades de inteligencia emocional, acordes con el gurú Daniel Goleman hay 12 habilidades que al dominarlas podemos decir que la inteligencia emocional ya está incorporada en nuestra personalidad.
De modo que entraremos a la habilidad no.3: ADAPTABILIDAD.
¿Qué tan adaptable eres? De seguro que mucho, ¿no es cierto? Pero tómalo con calma y reflexiona ¿Acaso no estás enamorado de tu plataforma de comodidad? ¿No es cierto que te encanta estar en tu zona de confort? ¿Con qué frecuencia te lanzas a experimentar novedades? ¿Te gusta el riesgo? ¿Eres experimentador o conservador? ¿Te has planteado la posibilidad de irte a otro país para ensanchar tus horizontes?
Tengo un ahijado, Miguel Martínez Santamaría, que estudió ingeniería mecánica en el TEC de Monterrey. Consiguió su primer trabajo en una firma automotriz y le fue muy bien. De repente, renunció a su trabajo y dijo a sus papás “me voy a Australia”. ¿Cómo? ¿A hacer qué? ¿Ya tienes trabajo? “No, pero quiero vivir esa experiencia”.
Miguelito quiso ponerse a prueba. Sentía que su formación profesional y su experiencia de trabajo le abrirían las puertas donde fuera. Así fue. A los tres meses sus papás recibieron un mensaje tranquilizante: ya estaba trabajando y tenía un lugar firme dónde vivir. Dos años después les pidió que fueran allá porque se iba a casar con una irlandesa que, al igual que él, se había ido a Australia para probar fortuna. Se conocieron, se enamoraron y se casaron.
Mi hija Tania estudió relaciones internacionales en la Universidad Anáhuac y luego hizo una maestría en mercadotecnia en el TEC de Santa Fe. Después de estar un año trabajando, de repente, se dedicó a estudiar pintura en La Esmeralda. Comenzó a ejercer lo que había aprendido, puso su taller y luego, ¡admirable!, se fue a probar fortuna en Miami. Vende cuadros, esculturas y fotografías artísticas. Un editor gran amigo, me regaló un libro para ella: “El arte de vivir del arte” la llenó de ideas para triunfar en su tarea artística.
Estos dos casos son ejemplos de esta habilidad de la inteligencia emocional, la adaptabilidad. Se requiere mucha fuerza de ánimo para lanzarse a la experimentación vivencial y salir adelante. Es una prueba de vida el salirnos de nuestra zona de confort.
Lo contrario. Tuvimos un proceso de reclutamiento de diseñadoras gráficas muy largo y difícil. Al final, la directora del área escogió a 5 que tuvieron que pasar otro filtro. Luego, había dos finalistas, escogimos a una diseñadora que tenía el mejor perfil, según nosotros. Se firmó el contrato y comenzó a trabajar el día primero del mes siguiente. Cuando su jefa le dijo que debía participar en la junta diaria a las 9 de la mañana, reaccionó diciendo: “no, a mí no me gustan las juntas, denme el trabajo que tengo que hacer y yo lo hago, a mí mídanme por resultados”. Finalmente, no se quedó. No podía adaptarse al sistema de juntas.
Otro. Tuvimos en el área de creación de contenidos a un joven muy inteligente y dinámico. No se adaptó a trabajar en equipo, fue contratado como jefe y resultó un jefe ausente. No se comunicaba con los miembros de su equipo. Renunció y se fue a trabajar a otra empresa. Le iba de maravilla, no cabe duda de que es preciso encontrar la ubicación idónea para cada talento.
Goleman define la adaptabilidad como “tener la flexibilidad para enfrentar los cambios, ser capaz de lidiar con varias exigencias simultáneas y ajustarse a situaciones nuevas con ideas frescas o maneras innovadoras de abordarlas”.
Un jefe adaptable se acomoda a los desafíos y los enfrenta, aceptando que los acontecimientos del día a día son variables y, por tanto, más vale enfrentarlos como vienen.
En un meme de amplia circulación vi al primer ministro canadiense desarrollando una gran cantidad de argumentos frente a Xi Jinping, el líder chino, que sólo escuchaba con atención y al final solamente contestó a Trudeau: “tenemos que crear las condiciones” No dijo más. Se retiró. Trudeau está desesperado buscando acercamientos con otras naciones ante la hostilidad del presidente de los Estados Unidos.
A propósito de Donald Trump, en sus primeros días de su mandato demostró muy poca agilidad para cambiar. Tiene ideas fijas que son sostenidas por una fuente de poder inmenso: la riqueza del país que representa. El mundo entero necesita hacer negocios con EU.
Una escritora, Carol Dweck de la Universidad de Stanford, especificó la conveniencia de tener una “mentalidad de crecimiento”. Se puede desarrollar a base de fortalecer la actitud de “puedo aprender y ser mejor”, aprender a ver que “los contratiempos y los fracasos son oportunidades de aprendizaje, no obstáculos infranqueables”.
Hay quienes tienen una “mentalidad fija” y no crecen, prefieren vivir en su zona de confort y disfrutar de lo que ya tienen y lo que hacen siempre. Goleman nos sugiere aplicar la frase “no todavía” a los retos que enfrentamos: no puedo hablar inglés todavía, no puedo correr cinco kilómetros todavía, y así sucesivamente. Esto ayuda a pasar de una mentalidad fija a una mentalidad de crecimiento. También podría ser aplicar la frase de Xi Jinping, estoy creando las condiciones.
Es cuestión de propósito personal desarrollar la habilidad de ser adaptable, mantener la mente enfocada en el cambio y no rehuirlo. Un gran cambio podría plantearse con base en cambios pequeños, más manejables.
¡HASTA EL PRÓXIMO MIÉRCOLES!
Madre Teresa de Calcuta: Debemos hacer las cosas ordinarias con amor extraordinario.
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